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HE DEJADO EL PSOE … por Luciano Eutimio Armas Morales

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Tras más de treinta años de militancia, he presentado esta mañana un escrito en la sede de Valverde, solicitando mi baja como afiliado del Partido Socialista Obrero Español.

Durante unos veinte años, fui un militante silencioso sin actividad pública ni orgánica, porque lo consideraba incompatible con mi actividad profesional. Pero a partir de mi pre-jubilación, tuve actividad y militancia activa en política tanto en el partido como en instituciones, habiendo sido durante cuatro años Consejero del Cabildo Insular y portavoz de nuestro grupo, así como candidato al Senado por la Isla de El Hierro en las elecciones generales de 2.004.

Me afilié al PSOE, porque consideraba que representaba y defendía los valores que considero más valiosos y por los que debemos luchar, como son la libertad, la justicia y la solidaridad, y creo sinceramente que las dos primeras legislaturas de Felipe González como presidente, supusieron importantes logros para todos los españoles en ámbitos como la educación, la sanidad, las libertades civiles, la modernización de España y el reconocimiento internacional. Pienso que ha sido lo mejor de este país en los últimos ochenta años.

Pero ocurre que las organizaciones humanas, al igual que los organismos vivos, entran en procesos de envejecimiento, que se caracteriza por una especie de arterioesclerosis que dificulta la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno, y favorece la formación de necrosis y la degeneración del organismo. ¿Antídoto? La renovación del tejido celular.

Entiendo que el PSOE en los últimos años, ha tomado una deriva que hace sentirse incómodo a un militante que considera irrenunciables los principios que son las señas de identidad de un partido centenario, y ve como un presidente en funciones firma el indulto a un banquero condenado en firme por graves delitos, contra el criterio del Tribunal Supremo. Por ejemplo.

Los escandalosos casos de corrupción en el PSOE, la falta de democracia interna y de autocrítica, el afán de unos dirigentes por controlar la maquinaria del partido para perpetuarse en los cargos, la endogamia, el servilismo ante poderes fácticos sacrificando la defensa de la mayoría social a la que representa, y la tolerancia o connivencia con el Partido Popular en esta legislatura, que ha provocado el desmantelamiento de la sociedad del bienestar que con tantos sacrificios habían construido generaciones anteriores, al tiempo de acometer una voladura controlada de libertades civiles, de la independencia judicial, de la igualdad de oportunidades y de los derechos laborales, resultan incomprensibles para un socialista.

Esa frase tan recurrida de que "la ropa sucia se lava en casa", como justificación de la censura a comentar públicamente debates internos de un partido, oculta a veces una perversa complacencia con comportamientos poco éticos; porque la realidad es que cuando la ropa sucia no se lava en casa y da mal olor, no queda otra alternativa que sacarla fuera y llevarla a la lavandería.

Es cierto que resulta necesaria la confidencialidad, cuando se tratan determinados asuntos internos o estrategias, que de ser públicamente conocidos debilitarían al partido. Pero no es menos cierto, que un partido político no es una sociedad mercantil privada, ni una secta, sino una organización que pretende representar a todos los ciudadanos, y en la que por tanto, la participación y la transparencia deben ser pilares básicos de su funcionamiento.

La agrupación socialista de El Hierro, creo que nació con una malformación genética: en lugar de actuar "a favor de", padece una propensión obsesiva a actuar "en contra de". En lugar de tratar de actuar en favor de los herreños, de la necesaria solidaridad y colaboración con todos los que luchan de verdad por conseguir lo mejor para la mayoría de los ciudadanos de la Isla, parece que actúan "a la contra".

En sus comienzos, le pusieron en bandeja a AHÍ la cabeza de su candidato al Cabildo para apoyar al candidato de AHÍ, a cambio del apoyo de éstos al PSOE en el ayuntamiento de Valverde, para así poder ir "en contra de" Federico Padrón y la UCD. Posteriormente se posicionaron visceralmente "en contra de" Tomás Padrón, "en contra de" AHÍ, "en contra de" Agustín Padrón, "en contra de" Fronpeca, en contra del Gobierno de Canarias... y hasta en contra de los compañeros que discrepen.

Esa visceralidad y actuación a la defensiva, en realidad suele ser un síntoma de mediocridad, debilidad e impotencia. Y a la vista está de que en todos los años que llevamos de democracia, el PSOE ha sido incapaz de articular una mayoría progresista en la Isla de El Hierro.

Vaya como anécdota del talante de "la familia" del PSOE en El Hierro, lo ocurrido en pasado día diez de febrero: Se celebraba ese día una reunión del Comité Insular en Valverde. Para que me entiendan los que nos están al tanto de la organización, existe una Ejecutiva, que es como si dijéramos el gobierno del partido y por tanto, un órgano de decisión obviamente restringido, y luego está el Comité, mucho más amplio y numeroso, que es como una especie de parlamento de debate y ratificación de los acuerdos de la Ejecutiva.

Como vivo habitualmente en Gran Canaria, y tengo excelentes compañeros y amigos de la agrupación de esta isla, he sido invitado y he asistido varias veces a Comités Insulares de Gran Canaria y he intervenido incluso en alguna asamblea, como han sido y son invitados habitualmente muchos compañeros, pues se trata de un órgano de debate y amplia participación.

El diez de febrero como contaba, me dice un compañero: "Esta tarde hay reunión del Comité Insular, pásate por allí." Y como estaba en Valverde, pues pasé por la agrupación con la intención de asistir y saludar a los compañeros. Le pregunté al ex.compañero Alpidio si podía entrar, y en la puerta me dijo que no. ¿Qué puedo entrar en otra agrupación, como la Gran Canaria, y no puedo entrar en la de El Hierro a la que pertenezco? Y esta en realidad, ha sido la gota que ha colmado el vaso.

La agrupación del PSOE en El Hierro, decía que era como "una familia": Una familia con un cabeza de familia algo limitado y advenedizo, una guardia pretoriana de devotas "costureras", un malabarista que mueve sigilosamente los hilos, algún "verso suelto", y algunos socialistas de verdad, normalmente situados fuera de la casa familiar. Como la intolerancia y el sectarismpo habitualmente obedecen a un sentimiento de debilidad e impotencia, como decía anteriormente, es por lo que la simple y democrática discrepancia pueden considerarla como alta traición a "la familia".

Tengo excelentes compañeros y amigos, auténticos socialistas además, en la agrupación de Gran Canaria, y también en la agrupación de El Hierro. Pero he llegado a un punto, vista la situación del partido a nivel nacional, a nivel regional y sobre todo la degradación a nivel insular, en que me parece que lo más honesto y coherente es solicitar la baja como militante del PSOE, porque entiendo que la fidelidad no debe ser a unas siglas, sino a unos principios. Lo contrario sería aparecer como cómplice de una situación, que de momento no parece que vaya a cambiar.

Nunca he aspirado a cargos, ni aspiro, y tampoco a sueldos ni a puestos de trabajo, porque nunca he sido ambicioso en sentido material, y afortunadamente he tenido profesionalmente mi vida resuelta. He tenido, y tengo, vocación de servicio y el deseo de colaborar y ayudar a conseguir una sociedad más justa, más solidaria, más tolerante, más libre y más sostenible, ya que junto a su formación, es la mejor herencia que podemos dejarle a nuestros hijos.

El ejemplo de generosidad, de honestidad y de coherencia, ha sido la más valiosa herencia que me dejó mi padre (QEPD), y en la medida en que pueda, quiero seguir haciendo honor a esa herencia recibida.

Ah, y no dejaré de ser socialista, porque esa legitimidad entiendo que no la da un carnet, sino un sentimiento de solidaridad y ayuda a los demás y de indignación ante los abusos y las injusticias. Aspirar a que la globalización a la que estamos sometidos como ciudadanos de este mundo, no se vea limitada a las deslocalizaciones industriales y al trasiego de activos financieros especulativos, sino que sea, sobre todo, una globalización de respeto a derechos y libertades, de igualdad de oportunidades, de solidaridad, de justicia y de sostenibilidad.

"Resistir es vencer", decía el insigne Dr. Juan Negrín, canario y Presidente del Gobierno de la II República Española, que fue expulsado del PSOE en abril de 1946.

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Frontera, 4 de marzo de 2.015

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Luciano Eutimio Armas Morales

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