El Hierro Digital

¿TÚ QUÉ CREES DE SORIA? por Luciano Eutimio Armas Morales

Valora este artículo
(0 votos)

Leí la noticia de la interpelación al Gobierno de Mariano Rajoy solicitando una investigación sobre las posibles cuentas que José Manuel Soria, actual Ministro de Industria, Energía y Turismo, ex-alcalde de Las Palmas, ex-presidente del Cabildo de Gran Canaria y ex-Vicepresidente del Gobierno de Canarias, mantiene en Suiza o en otros paraísos fiscales.
Se la envié a un amigo por e.mail con una simple frase de tres palabras: "¿Tú qué crees?" Y el amigo en cuestión, muy alejado siempre de la política y relacionado con el sector de grandes empresas en Canarias, aunque pasando momentos difíciles como tantos, me contestó al siguiente día:
"Yo creo firmemente que sí... La política es la mayor y mejor escuela de corrupción del mundo... En todos los partidos que tengan alguna cuota de poder,... porque si no hay poder no hay posibilidad de corrupción... ¡Vayan todos a la mierda! ¡No pienso votar nunca jamás! A ver cuando nos vemos y charlamos un rato. Un abrazo."
Sinceramente, yo no sé si José Manuel Soria es un corrupto y si tiene cuentas en paraísos fiscales con producto de supuestos sobornos o cohechos. Se rumorea relación con operación Pavía, Edificio Woermann, operación Favorita, Canódromo, Isolux, Mogán, Tebeto, Vanyera... No sé si son habladurías o contienen algo de cierto. Aunque no deja de ser curioso que alguien lleve miles de euros en el bolsillo para pagar viajes o estancias en hoteles, con lo fácil, cómodo y seguro que es pagar con una tarjeta.
Lo que sí creo por otra parte como decía respecto a otro político, es que recurriendo a un simple cálculo de probabilidades en un panorama de corrupción exuberante y omnipresente en todos los partidos que tienen poder y en todas las instituciones, como decía mi amigo, es probable que Soria también sea un corrupto.
En cualquier caso, lo que de verdad nos debe preocupar no es tanto que Soria sea o no un corrupto, pues como se suele decir, qué importa una raya más para un tigre. Cuando el mismísimo Presidente del Gobierno está instalado en la mentira goebeliana para tratar de tapar un caso de corrupción que afecta a su partido y a él mismo, el hecho de que de pronto surja algún caso de corrupción más, no cambia demasiado el panorama. ¡Son tantos!
Lo que de verdad debe preocuparnos es ese "¡No pienso votar nunca más!" que está en la mente de un número cada día mayor de ciudadanos, y que en un porcentaje próximo al noventa por ciento, no creen ni se fían de su Presidente del Gobierno. Asqueados de la política y de tantos casos de corrupción, reniegan de la validez del voto, y por tanto, reniegan de la validez del sistema democrático.
Lo que de verdad debe preocuparnos es la pasividad con la que se acepta esta situación con el recurrente "Pues los otros más": Banqueros que han expoliado a clientes; la casta política y sus adláteres, que no ceden en sus privilegios mientras que han despilfarrado el dinero público en megalomanías o mamotretos inservibles; recortes en educación, sanidad, justicia y servicios sociales; recortes a los funcionarios y trabajadores en general que han perdido en una década algo así como el 30,% de su poder adquisitivo; persecuciones a los que denuncian la corrupción; utilización del poder legislativo y judicial para amparar a los más poderosos y delincuentes económicos utilizando arbitrariamente los indultos o leves condenas en las que nunca se devuelven los millones defraudados; implantación de un sistema de denuncias anónimas al que cobrando el paro hace alguna chapucilla con la que tener un ingreso adicional para mantener a su familia, mientras se recortan los medios para perseguir a los grandes defraudadores fiscales y se modifica la ley para suavizarles las penas; empobrecimiento de la mayoría de la población, mientras una minoría se enriquecen ostentosamente; ¡Casi seis millones de parados! Y ... "Los parados que se jodan!", como dijo una diputada en el Congreso. ¿Y esto no explota?.
Lo que de verdad debe preocuparnos es que, históricamente, una gran crisis económica asociada a una crisis del sistema democrático y de las instituciones y un aumento de las desigualdades sociales, han resultado ser un cóctel explosivo que provocaron por ejemplo que Hitler ganara unas elecciones en Alemania. Y después vino lo que vino.
Aunque alguno, en una situación de crisis similar ni siquiera ganó unas elecciones, sino que alentado por algún intelectual que proclamó eso de "Democratia delenda est", se levantó en armas y se proclamó Caudillo por la Gracia de Dios. Y al día de hoy, algunos nostálgicos, entre los que figura el suegro del actual Ministro de Justicia, ha lanzado un mensaje muy claro: "El ejército no puede continuar callado ante la deriva de España en manos de mafiosos y traidores". Fin de la cita.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Escribir un comentario


Código de seguridad Refescar

Dirección: Aurora Murciano. © El Hierro Digital | Todos los Derechos Reservados

Acceso o Registro

Identificarse con facebook

Registro

Registro de usuario