El Hierro Digital

Donacio Cejas Padrón

Donacio Cejas Padrón

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En semanas pasadas se nos murió nuestro querido perrito Roki a la avanzada edad de veinte años, mi hija Ana Mari nos mandó la noticia por teléfono, “Roki tranquilito se fue a El Cielo” y tanto mi esposa como yo, y todos los miembros de la familia sentimos un disgusto y un dolor muy difícil de cuantificar y de expresar, pues su tierna mirada dulce, transparente y fiel se nos ha quedado grabada en nuestros corazones para siempre.

Llegó Roki a nuestra casa hace veinte años, lo trajo mi hija Ana Mari de Las Palmas con apenas unas semanas de nacido, parecía un pequeño angelito que no hacia otra cosa que dormir, ladrar, y tomar su leche cuando tenía hambre. Pero creció muy rápidamente y a las pocas semanas ya era el dueño del piso, recorriéndolo constantemente, metiéndose debajo de las camas y echándose sus largas siestas en el sofá, preferiblemente para él acostado sobre las piernas de alguno de nosotros, y así fue ganándose el puesto de ser el mimado de la familia, vio nacer a mis nietos, y nos acompañó tanto en avión como en barco a nuestras vacaciones en El Hierro donde se sentía mas cómodo en nuestra casa de Tigaday, por las mañanas estaba pendiente de la camioneta para subirse y acompañarme a la finca, en la cual me seguía constantemente durante toda la mañana, y si me subía a algún árbol o parral se colocaba al pie del mismo mirando fijamente hacia mi como si me hubiese querido proteger o para avisarme si me podía caer, pues a veces emitía unos extraños chillidos como si me quisiera advertir algún peligro.

Durante tantos años formó parte del grupo familiar, incluso nuestro hijo emigrante en Gran Bretaña cuando ha venido, entre sus primeros pasos uno era ir a abrazar al pequeño Roki, y él lo conocía y respondía a sus caricias, y también mi nuestro hijo Donacio desde Londres nos ha transmitido su pena por la muerte de Roki.

Es la tercera vez a lo largo de mi ya larga vida, que yo experimento una sensación de esta naturaleza, la primera fue siendo yo un niño de diez u once años, cuando nuestro abuelo Francisco vendió el burro negro que había en casa y al cual nosotros le llamábamos MACEO, en nuestra mentalidad de niños nunca pudimos entender por qué nuestro abuelo vendió el burrito que era parte de nuestra vida infantil, que lo adorábamos y que nos llevaba a todas partes, después comprendimos que nuestro abuelo también se arrepintió de haberlo vendido, pues el mismo lo echaba de menos, nunca he olvidado la estampa cuando un hombre de Merese se lo llevó.

Cuando decidimos mi familia y yo regresar de Venezuela definitivamente a nuestra tierra, poco a poco fuimos desmantelando la casa y embalando cosas, muebles, elementos de recuerdo etc., y así estuvimos varios meses, pero no se nos ocurrió pensar, hasta última hora ¿qué hacíamos con nuestro perro Kin? Y la verdad es que cuando nos dimos cuenta que el cambio de vida llevaría consigo dejarlo atrás nos quedamos de piedra, no podíamos admitir que aquel animal fiel guardián de la casa, juguete de nuestras hijas, casi miembro de la familia por algunos años tendría que separarse de nosotros, todavía recuerdo su mirada tierna y constantemente cariñosa, cuando se lo regalé a un vecino y amigo, me pareció que me miraba incrédulo de que fuésemos capaces de abandonarlo.

Cuando regresé a Venezuela y hube de soportar el duro trance de ver nuestra casa, adquirida con tantas ilusiones años atrás, donde crecieron nuestras hijas y donde vivimos tantos momentos de calor familiar, habitada por personas extrañas y sin los ladridos de nuestro perro Kin, experimente un gran dolor, y fui a verlo a casa del amigo, me saludó muy cariñoso, pero también me demostró que ya pertenecía a otra familia que lo mimaba y que fue su refugio cuando nosotros los abandonamos.

Cosas de la vida del emigrante.

FALLECIO MI QUERIDO TIO MARCOS CEJAS FEBLES

Publicado en Crónicas del Pasado

Apenas unos meses de vida le faltaron a tio Marcos para llegar al siglo, pues había nacido el 6 de Abril de 1,918, siendo el tercero de los hijos de Donacio Cejas Gutierrez y Catalina Febles Martin, mis abuelos paternos muy adorados por todos sus nietos, este matrimonio tuvo cuatro hijos, Juan, Donacio, Marcos y Mariano, de los cuales ya no quedaba sino Marcos, que en semanas pasadas falleció de forma casi repentina, pues a pesar de su avanzada edad, todo hacía pensar que llegaría a cumplir los cien años de vida; no ha sido asi y nos ha dejado para ir a su eterno descanso.

Conocí a tio Marcos ya en mi adolescencia, pues había emigrado a Venezuela siendo yo muy pequeñito, y solo tenía referencia de su persona por una foto que había en casa de mis abuelos colgada en la pared del saloncito, donde aparecía tio Marcos montado a caballo en sus años de juventud, y con esa estampa del mismo pasé mi niñez, en contacto permanente con su esposa tia Vicenta, - fallecida muy joven- y sus hijas Adela y Nieves, que para entonces vivían en El Lunchon, que me hablaban constantemente de tio Marcos al cual unos años después fueron a acompañar a Venezuela donde vivieron varios años hasta el regreso del grupo familiar en 1,958, creo recordar que el regreso un poco precipitado fue consecuencia de un accidente de trabajo que lo dejó prácticamente inútil de un brazo, y que por suerte y gracias a una difícil operación quirúrgica en Las Palmas por un afamado medijo cirujano logró recuperar la movilidad del miembro y llevar una vida normal y trabajar sus terrenos en El Hierro.

Cuando regresaron de Venezuela ya habían comprado su casa de El Hoyo, y allí vinieron a vivir tanto el matrimonio como mis primas, y fue entonces cuando comenzó mi relación familiar mas ingtensa y cercana con mi tio, y con mi tia y primas pues además eramos vecinos, y desde entonces hasta sus últimos años de su vida disfrutaba yo dulcemente con su compañía.

Alla por mediados de los años sesenta volvió tio Marcos a Venezuela a recuperar unos bienes que había dejado allí, y cuando yo emigré en 1,966 me lo encontré en Caracas, me ayudó en mis pasos iniciales para buscar camino, y sus consejos fueron para mi fundamentales para acertar en la senda a seguir en aquel inmenso país, en especial me aconsejó firmemente que no desaprovechara la oportunidad que me brindaba D. Donato Morales Castañeda de irme a formar parte de su grupo empresarial, le hice caso y afortunadamente para mi fue un acierto seguir sus experimentados consejos.

Regresó a Canarias en 1,972 y cuando parecía que le había llegado la hora del reposo y del regocijo familiar, tuvo la desgracia de que falleciera su esposa Vicenta muy joven
quedándose a vivir en soledad pues ya sus hijas se habían casado y formado sus familias, asi me lo encontré en 1,975, viviendo solo en su casa de El Hoyo, pero rodeado de gran cantidad de amigos que lo ayudaban al cultivo de su finca de Camacho, donde por muchos años acudimos a buenas comidas de carne de conejo, pescado, etc, a tal extremo que la bodega tiene en su frente un rotulo que dice HOTEL CAMACHO, por que admitía casi a diario o por lo menos los fines de semana gran cantidad de familiares, amigos, transeúntes para deleitarnos mirando el paisaje de nuestro Valle, y consumiendo sus afamados vinos y suculentas comidas.

Sus hijas y nietas lo atendieron con gran esmero y cariño, no quisieron ni por nada del mundo que su padre tuviera que sufrir el dolor de verse en una residencia de mayores, y tendrán el premio único y mas sublime que puede ostentar cualquier ser humano, cual es la tranquilidad que proporciona la conciencia limpia del deber cumplido.

Tio Marcos, cada vez que pase por tu casa de El Hoyo y por tu finca de Camacho tendré un recuerdo agradecido y cariñoso para ti, y si en El Cielo hay vino ya San Pedro te habrá invitado a un vasito, que nunca será como el tuyo de Camacho.

RECUERDO DE UNA COMIDA CON TIO JUAN EN EL MONTE

Alla por 1,963 tio Juan- hermano de Marcos- e igualmente cariñoso y paternal, me invitó a que lo acompañara a su finca del Monte a limpiar unas barricas para prepararlas para la vendimia, lo acompañé gustoso y estuvimos toda la mañana en esas labores, pero llegó el mediodía y no veía comida, y cuando le pregunté, pues tenía hambre me contesto, vete por ahí con la escopeta y mata unos cernícalos, a lo cual accedí contentísimo sobre todo por tener la oportunidad de disparar su hermosa escopeta belga de cinco tiros, creo que la primera que llegó a nuestra isla con esas características; en efecto pude matar tres aves y vine contentísimo enseñándole el trofeo, desplumó los cernícalos, y junto un trozo de sama, medio queso duro que tenía colgado en el techo de la bodega, papas y cebollas y otras tiemplas entre ellas pimientas, puso el caldero al fuego mientras terminábamos de la limpieza de las barricas, al terminar del trabajo,y junto a unos buenos vasos de vino nos comimos aquel almuerzo, nos acostamos a dormir sobre la azotea, y cuando nos despertamos estaba lloviznando y nos habíamos humedecido algo la ropa. Mientras caminaba yo junto a mi tio para el pueblo, me hice una reflexión, “ esta comida no la olvidaré nunca” y asi ha sucedido, jamás comida alguna en ningún sitio se me ha quedado tan impresa en la mente como aquella comida junto al querido tio Juan en su finca de El Monte. En aquellos tiempos lo niños y jóvenes sabíamos mas de encantos que de riquezas, y será por ello que yo recuerdo tanto aquella humilde comida.

Cumpliendo con la tradición de cerca de treinta años, se celebró en días pasado en las instalaciones de La Cooperativa del Campo de Frontera, la tafeña anual, que congrega a una buena parte de los habitantes de nuestra isla, autoridades nacionales, regionales, insulares, y locales, así como a gran cantidad de visitantes de otras islas, que año tras año están pendientes de esta fecha emblemática para asistir gustosamente a nuestra isla y mezclados con los herreños darle lucidez y vistosidad a esta fiesta, que ya se celebraba antaño en nuestros pueblos, bien en casinos, plazas, casas de familia etc, en las cuales además de saborear las castañas asadas o tostadas, era fecha también para probar los nuevos vinos de la cosecha.

Este año el tiempo acompañó, y en una noche fresca y luminosa, el estacionamiento de La Bodega fue instalado el escenario para las actuaciones de los grupos musicales, y para oír a las autoridades dar cuenta de las gestiones realizadas y de las ayudas aportadas para el mejor funcionamiento posible de la actividad agraria en El Hierro, y al Sr. Presidente de La Cooperativa exponer la buena situación económica de la misma, expresando la gratitud a los organismos oficiales por las ayudas y aportaciones recibidas, animando a los viticultores a que no desatiendan a nuestros viñedos, que son beneficiosos para el paisaje insular, producen excelentes y singulares vinos, y contribuyen también a la renta económica de los productores, teniendo en cuenta muy especialmente a que en los últimos tiempos se ha mejorado notablemente el precio de la uva, así como la evidente reducción del tiempo de pago a los a los viticultores, dando la especial circunstancia que este año se han acabado todas las existencias de vino en los depósitos de la vinícola, es decir todo el vino se ha vendido, informando asimismo a los asistentes que ya se han pagado las uvas del 2,016 y que se espera que antes de la vendimia del 2,018 se hayan podido pagar las uvas del presente año, dando como noticia muy relevante, que la facturación anual de La Cooperativa ha superado en este ejercicio la cifra record de algo mas de siete millones de €. Todo ello como fruto del trabajo de los agricultores, en perfecta coordinación con la Junta Directiva, la gestión administrativa eficaz y transparente, y el trabajo callado y eficiente del equipo de promoción y venta que progresivamente ha ido colocando a La Cooperativa de Frontera y los productos agrícolas de El Hierro en un nivel relevante en Canarias. Tras las intervenciones de las autoridades presentes, el enólogo herreño D. Rafael Armas Benítez hizo una cata comentada de las tres principales variedades de vino producidas en La Cooperativa correspondientes a esta ultima cosecha y destacó las especiales características de los mismos, que ya empiezan a comercializarse en breves días.

La Tafeña en las instalaciones de La Cooperativa arranca de casi treinta años atrás, y por mucho tiempo fue organizada por el Consejo Regulador dirigido por mas de veinte años por nuestro querido amigo Cayo Armas, hoy restablecido de un quebranto de su salud, y que allí presente recibió muestras del cariño de todos los asistentes, de las autoridades y de todo el publico presente, que mostraban su alegría por su presencia en el acto, y para manifestarle todos ellos que su labor de tantos años al frente del Consejo y como vicepresidente fundador de La Cooperativa no ha pasado al olvido, - yo espero que algún día se de trámite al expediente de solicitud cursado al Ayuntamiento de Frontera, por numerosos colectivos de nuestro valle, para que una calle del mismo lleve su nombre- .

Con la evolución de los tiempos, La Cooperativa ha tomado la antorcha de organizar ella misma el acontecimiento de La Tafeña, lo cual ha resultado una decisión muy acertada, por lo que me atrevo a felicitar a su Presidente y Junta Directiva, señalando ellos el camino a las nuevas autoridades que les han de suceder, para que esa norma ya se haga permanente y definitiva.

Es propicia la oportunidad para agradecer a los vecinos que colaboran año tras año en la preparación del patio con la ubicación de las mesas y mobiliario, en la preparación de la exquisita comida, el tueste de las castañas, y todo lo que un acto de esa naturaleza lleva consigo, seguramente el publico asistente se acercaría a las mil personas, que fueron puntualmente atendidos y servidos por los alumnos del Instituto de Enseñanza de Frontera, que al mismo tiempo dan colorido y un aire juvenil de frescura al desarrollo de la velada.

Los grupos musicales tanto locales como insulares y otros venidos desde otras islas le dieron el toque de música tradicional que siempre redondea y da canariedad a encuentros como el que hemos tenido oportunidad de disfrutar.

Le pediremos al Señor la necesaria salud que nos permita estar de nuevo allí en la Tafeña del 2018.

Por Donacio Cejas Padrón, Tigaday Frontera 14 de Agosto del 2017.

Siempre recuerdo que aquí en nuestro pueblo alguien hacía algo inadecuado enseguida se le subían los colores, y se decía que se le puso la cara colorada, eso me está pasando a mi esta tarde, cuando Amós me invitó a este acto, yo sin pensarlo mucho le dije que sí, pero considerando que el mismo sería de una dimensión más reducida al menos en asistencia, ahora me encuentro con Vds. Y la verdad es que experimento en mi faz ese enrojecimiento, y la verdad es que no se si sabré estar a la altura que seguramente Vds. esperan, pues al fin de cuentas no soy más que un esforzado emigrante que retornó a su tierra después de largos años de ausencia, y con poca formación académica, por lo tanto antes que nada les pido disculpas por este atrevimiento.

Agradezco su presencia a todos, agradezco a mi amigo Amos esta invitación, me complace la presencia también de autoridades, y con el respeto y cariño a todos, quisiera destacar la presencia de nuestro alcalde y de nuestro párroco, y lo hago siguiendo un consejo de mi tío Matías, personaje muy determinante en mi forma de interpretar la vida, él siempre me decía, “ te puedes pelear en el pueblo con todo el mundo, menos con el cura y con el alcalde “ desde que caigas en ese error tienes muchas peleas perdidas”.

Estos días tan entrañables de nuestra Bajada de La Virgen, va a tener como acto final en La ermita de Los Reyes, un encuentro allí con motivo de cumplirse sesenta años de haber sido nombrada Alcaldesa Perpetua del Municipio de La Frontera a nuestra Madre Amada, así lo anunciaba estos días nuestro párroco en la misa de San Lorenzo, aquel fue un acontecimiento muy importante y recordado por quienes tuvimos las suerte de vivirlo, y por cosas del destino llegó hasta mi posiblemente una de las pocas fotos que se pudieron hacer cuando mi recordado tío D. Mauro León, Alcalde de Frontera en 1,957 colocaba a la sagrada imagen el bastón de mando de la alcaldía, pues esa foto está expuesta aquí en esa pequeña colección de fotos antiguas de mi archivo que he tenido a bien colgar aquí esta tarde para disfrute de Vds.

Se me ha invitado para hablar de la emigración como fenómeno humano, si atendemos a la interpretación general del mismo, podríamos decir que la emigración a lo largo de los tiempos, se ha producido cuando los pueblos, las personas por distintas razones abandonan su lugar de origen para aventarse al más allá en busca de un futuro mejor, que unas veces se encuentra y otras no.

Pero, dentro de ese amplio concepto, yo que no tengo grandes conocimientos de sociología, me limitaré a hablar esta tarde de la emigración herreña, empezando por relatar algunos recuerdos que conservo de la tertulias de D. Onofre en la Plaza de Candelaria, cuando entre mayores hablaban de cosas y personas relacionadas con la emigración, de los que se marchaban, de los que regresaban etc. y que en mi ansiosa observación de niño se me grababan parece ser que de manera indeleble, los juicios y las opiniones que entre ellos se cruzaban.

Años más tarde, al entrar a formar parte de la legión de emigrantes herreños, es cuando supe interpretar mejor el significado de aquellas tertulias, pues soporté en carne propia los rigores de exigencia que la emigración trae consigo.

Como destinos más significativos hablaremos de la emigración a Cuba, a La Argentina, a Venezuela, y a nuestras islas mayores de Tenerife y Gran Canaria, si bien todos sabemos que algunos herreños como nuestro alcalde – por ejemplo- emigraron a Holanda, a otros país europeos y americanos, a África, y también los hubo que fueron emigrantes marinos por algunos años, es decir trabajaron en líneas marítimas.

Como no debo ser muy extenso por el mismo respeto a Vds. Haré una semblanza bastante breve de como yo he sentido y vivido la emigración, y empezaré por Cuba.

Algunos de mis ancestros maternos se afincaron en Cuba antes incluso de la independencia de la isla, y destacaron económicamente desde tempranas fechas, eran dos hermanos, Antonio e Ignacio Padrón Hernandez, hermanos de mi abuela Gregoria, Antonio no llegó a casarse, y en 1913 vino a su isla, a ver a sus familiares, y se le ocurrió construir en el cementerio de San Andrés, un panteón familiar para que de allí en adelante fuesen enterrados en el mismo los miembros de su familia que fuesen falleciendo en su ausencia, y fatalidades del destino el día que regresaba a Cuba falleció el mismo, y por lo tanto fue el primero en ocupar el panteón . Como era soltero, la mitad de las propiedades que tenía en sociedad con su hermano Ignacio le correspondieron a tres hermanas, residentes aquí, y esa es la razón fundamental por lo que en mi familia hubo a partir de entonces hubo una relación muy continuada con Cuba, pues el proceso de reparto de la herencia fue muy lento, espinoso, y duró hasta 1,947 año en que se dio por liquidada la partición, cuando incluso ya había fallecido su hermano Ignacio, es decir correspondió a sus descendientes cerrar este largo proceso de partición de herencia.
Algunos de los sobrinos de estos hermanos fueron llamados a Cuba a formar parte de la empresa llamada Cia Agricola Ignacio Padrón Herenandez, entre ellos, por más conocidos D. Andrés Castañeda Padrón , su hermano Matías, mi tío Francisco Padrón, hermano de mi madre, y ya de tercera generación mis parientes Dimas Gonzalez, Benigno Armas y Antonio Morales. Todo el conglomerado económico fue intervenido por La Revolución y ahí terminó esa etapa de poderío empresarial de esta familia, pero la vinculación familiar se ha mantenido durante muchos años, me decía nuestro amigo Jose Francisco Armas, por algún tiempo agregado laboral de La Embajada de España en Cuba, que para la fecha más de cien mil ciudadanos cubanos descendientes de españoles han solicitado y obtenido el pasaporte español, y que las asociaciones canarias que aún existen tienen gran actividad y muy buenos e intensos vínculos con Canarias y con sus autoridades.

He tenido el gusto de viajar dos veces a Cuba para estudiar sobre el terreno las peculiaridades de
aquel país, y asi pude entender mejor las razones que motivaron el que los emigrantes se sintieran tan bien allí, el cariño de sus gentes, la hermosura de sus paisajes, el encanto de sus mujeres, la feracidad de sus campos infinitos de caña, de café, de tabaco etc. Y después hablaré en capítulo aparte de la importancia que tuvieron las remesas de sus emigrantes, para la economía herreña.

De La Argentina no tengo mucha información, seguramente porque no la habrá, la emigración a este país, fue curiosamente localizada en los pueblos del Norte, es decir de lo que llamamos El Barrio, aunque también viajaron allí herreños de otros pueblos, pero me parece que mayoritariamente fueron los de allí los que más se asentaron en La Argentina, y que el resultado económico de remesas de dinero no fue tan importante porque el cambio de moneda no favorecía mucho, y resultó según mis apreciaciones, un país donde se vivía muy bien, y muchísimos herreños lo adoptaron gustosamente como lugar de residencia definitiva para ellos y sus hijos. Hubo algunos también que desde allí pasaron para Venezuela.

Hablaré de Venezuela, país en el cual viví casi treinta años, y que a mi juicio sin duda alguna será el que más ha influido en la vida de los herreños, y en la economía de nuestra isla, si bien en los años treinta del pasado siglo hubo algún emigrante para allí, fue a partir de los cuarenta, los cincuenta, los sesenta y principio de los setenta cuando realmente los herreños, primero en primitivos barcos de vela, ilegalmente al principio , y desde 1,951 ya en líneas regulares y de forma masiva, nuestra isla vió partir a muchos de sus jóvenes camino de la tierra de Bolivar, los primeros recuerdos que yo tengo relacionados con ese país fue cuando desde el coche de Fero bajando por la carretera de la cumbre, y en el cual regresaba de Venezuela mi tío Juan Cejas, tiraban voladores celebrando el regreso, y que al otro día en su casa el con sus amigos tomaba vino- supongo yo- en unos vasos que decían CEREVEZA POLAR. No puedo dejar de anotar, que algunos herreños emigraron a Venezuela, solos, ya casados, casi con el único propósito de construir su casita en la isla y de reunir algún dinerito para poder mandar sus hijos a estudiar fuera .

Recuerdo también a la cantidad de jóvenes, -unos niños casi- que a diario acudían al Ayuntamiento, junto a mi casa de El Hoyo a arreglar sus papeles para irse para Venezuela, era un flujo continuo día tras día, y nuestros pueblos se iban quedando vacíos de jóvenes, también algunas familias completas se marchaban, y quienes tuvieron que vender hasta su casita para costearse los pasajes de ida, ya pensando en no volver. Y recuerdo también a un poeta venezolano oírle recitar estos versos:

Los canarios se suben en Tenerife a las olas, y ellas mismas los traen a La Guaira, camino que de tanto recorrerlo el mar, ya se lo sabe de memoria.

Pero Venezuela los recibía con generosidad, y si bien los trabajos eran duros e indolentes en sus inicios, pronto los jóvenes herreños se fueron situando allí, y por lo provechoso del cambio con respecto del Bolívar- peseta, empezaron a llegar las primeras remesas de dinero que fueron cambiando progresivamente el nivel de vida en nuestra isla, y también ya en 1,957 regresaron de paseo muchos de los jóvenes que unos años antes habían emigrado, paseaban por los pueblos en grupos, bien vestidos, alegres, buscando las señoritas más elegantes para enamorarlas, y reflejaban ya una personalidad bastante diferenciada de la que llevaban al partir , y por sobre todo haciendo elogios constantes de la nueva tierra que los acogió. Esas escenas veraniegas se repitieron por bastantes años y la verdad es que quienes estábamos aquí nos contagiábamos de su alborozo y empezábamos a pensar en seguir sus pasos. Mi querido amigo Nicanor Hernandez, tristemente fallecido, por muchos años Director del Banco Hispano Americano, me comentaba una vez, que la casi totalidad de la actividad bancaria de la sucursal- que se había instalado en Valverde en 1,955 56, estaba relacionada con la gestión de las remesas procedentes de Venezuela.

Yo, como tantos y tantos jóvenes emigré en el año 1,966, por casualidades del destino viajaba en el mismo barco una réplica de la Virgen de Los Reyes, llevada por la colonia herreña, y unos días después le celebraron su primera misa y procesión en una iglesia del centro de Caracas, y al mirar el templo lleno de herreños me parecía realmente una perfecta copia calcada de cualquier fiesta de nuestros pueblos en El Hierro años atrás. Pues incluso un grupo de bailarines acompañaba a la fiesta y procesión por las calles de la ciudad. Quedé muy impresionado, y al ver tantos conocidos, todos bien porteados, alegres, eufóricos, la verdad es que pensé, ha valido la pena venir, y ya observaba yo que muchos de mis amigos ya se habían convertido en pequeños empresarios, en distintas ramas de la actividad económica, lo cual también me sorprendió, pues no pensaba que en tan poco tiempo se pudieran adquirir conocimientos para poder ejercer el comercio, y que también algunos de ellos ocupaban cargos gerenciales en distintas empresas, aquí presente mi querido amigo Juan Abreu Morales, tan humilde y tratando de pasar desapercibido, me lo encontré en un alto cargo a nivel nacional en el Banco Nacional de Descuento. Es indudable que el país ofrecía grandes facilidades para ello, y en libro titulado Perez Jimenez se confiesa, el por algunos años Presidente de Venezuela, cuenta que una de sus primeras decisiones al llegar al gobierno fue la de facilitar la inmigración de europeos, y muy especialmente canarios, portugueses, gallegos e italianos, porque sabía de las cualidades de estas colonias, que como todos pudimos apreciar, pronto transformaron positivamente las vida social y económica de la Republica.

El destino me aventó a las lejanas llanuras del Orinoco, y de la mano de un empresario herreño D. Donato Morales Castañeda, empecé mi vida laboral, su sabiduría en el mundo de sus negocios, y las enseñanzas que me transmitía, las cuales siempre le he agradecido, me sirvieron para pocos años después, junto a mi queridísimo socio y amigo Andrés Lorfenzo poderme dedicar también en un pequeño negocio en el cual trabajé todos los años que viví allí, 28 en total hasta que decidimos el regreso

CONSECUENCIAS ECONOMICAS Y SOCIALES QUE LAS REMESAS DE LOS EMIGRANTES HERREÑÓS TUVIERON EN NUESTRA ISLA.

Según datos aproximados que he ido recogiendo en mis continuas observaciones, desde los primeros años del siglo pasado, ya empezó a llegar dinero a nuestros pueblos, y comenzó un cambio en el régimen de la propiedad que comenzando con lo enviado desde Cuba continuó muchas décadas de años desde Venezuela, Holanda, El Aiún, Tenerife, Gran Canaria, etc como ejemplo diríamos que ya en 1,917 mi tío Dimas Gonzalez Gutierrez le compró por cinco mil pesetas su casa de Belgara Alta, por cierto el primer edificio fuera de Valverde dedicado exclusivamente a casino, - se inauguró el 17 de Julio de 1,917, es decir estos días pasados se cumplió un siglo. También el casino de La Cruz Alta de D. Ramón Padrón fue construido con dinero de Cuba, y años después el casino de Tigaday, el de Los Llanillos, el de Dimas Castañeda en Belgara, y posiblemente el de D. Leonardo, todos fueron construidos con dinero procedente de América, mi padrino Benito Gonzalez compró la finca de La Media Fanega en Las Lapas la de Los Mocane3s a D. Pio, y su finca del Monte a los herederos de D. Amadeo Casañas, y así sucesivamente. Mi abuelo Francisco Padrón le compró a D. Ricardo Diaz su casa de El Hoyo, la finca de La Montaña y la de El Jaral, mi tío Matías Castañeda Cabrera le compró a D. Rafael Zamora su finca de Tigaday, y su hermano D. Juan compró importantes fincas en Tigaday y en otras partes del Valle, mi abuelo Donacio Cejas Gutierrez compró sus fincas de La Hoya Grande y Hoya Pequeña y así muchos mas .

Con el dinero procedente de Cuba mi abuelo Francisco compró muchas fincas, y de haber sido un humilde pastor de ganado, se convirtió en el mayor contribuyente de propiedades rusticas en el municipio de Valverde. Y tío Matías lo fue en el municipio de Frontera.

A partir de 1,950, y ya con dinero procedente de Venezuela empezó la compra de las grandes fincas de El Golfo, hasta entonces en manos casi exclusivamente de gente de La Villa, creo que el primero fue D. Julián Quintero que le compró a D. Onofre Sánchez por 200,000 ptas su finca de El Pino, después D Ramiro Lima le compró a D. Aniceto su finca de La Frontera, tío Juan Cejas, D. Leonardo Armas. D. Baudilio Castañeda, tío Mauro León le compró a D. Gaspar su finca de La Piedra Juan, D. Amós Barrera compró su finca del Cucurucho, D Pedro Hernandez le compró a D. Julio Quintero su finca de Camacho, D. Elías Zamora le compró a D. Julio Ayala su finca del Roque Blanco, D. Hilario Acosta le compró a D. Tomás Quintero, su finca de La Carrera, y además compró el primer coche nuevo que llegó a El Golfo, para dedicarlo a taxi, un precioso Opel Kapitán, matrícula TF 11467, por cierto el tercero de esa marca en El Hierro, pues ya habían llegado un poco antes, uno igual propiedad de D. Pancho El Medico, y otra rubia adquirida por D. Fernando Rivera en Val verde, que por cierto todavía circula por nuestras carreteras y cuya matrícula me parece que es TF 9,033.

Unos años después los hermanos Benitez Padrón, naturales de San Andrés, y emigrantes en Venezuela, radicados en Anaco y Maturín, a su regreso adquirieron una parte del complejo agroindustrial conocido como AGUANUEVA, y trajeron a El Hierro el primer coche Mercedes conocido que circulo por nuestras carreteras de tierra, y cuya matrícula era GC 19. 262. Y además trajeron de Venezuela y plantaron en su finca la primer mata de mango que se conoció en nuestra isla, y que todavía sigue allí como testigo del paso del tiempo, produciendo sus frutos tropicales.

Ahora si me lo permite el tiempo voy a hacer un recuento aproximado de las casas de habitación construidas en El Golfo con dinero procedente de los emigrantes herreños radicados fuera, e incluyo
También a las construidas por los emigrantes herreños radicados en las islas mayores de nuestro archipiélago o en otros lugares. De su lectura se puede deducir la influencia determinante de estas construcciones para la transformación urbana de nuestro Valle. Y empezaré desde la costa hacia arriba.

Casa de Juan Armas Gonzalez, Maruca Armas, Andrés Padrón, Amalia Espine, Tomás el mecánico, Goyo Barrera, Carlos Quintero, Juan Amaro, Domingo Lima, Domingo Acosta, Cisa Reboso, Belio,
Yiyo Febles, - 2-Daniel Gonzalez, Pedro Cabrera, Severiano Castañeda, su hermano Pedro, Andrés Arfmas, Eutimio Armas, América Armas, Maruca Gonzalez Padrón, El Sol de España, y su casa de al lado, Juan Armas Castañeda construyó nueve casas para sus hermanos, Jose Acosta, Mario Cejas, D Isidoro, Emérito Padrón Juan Lima, D. B Barbuzano, Da Estela Gonzalez, Donacio Cejas, Antonio Gonzalez, Juan – taller- Amos Barrera, Pedro Casañas, Goyo Barrera - 2- Agustín Méndez, Alberto Febles, Julio Febles, Inocencia Casañas. D Juan el pescador – 2- Liberato Barrera, E. Fleitas, Fernando Espinosa, Urbano Benitez, Juan Zamora , Jaime, Felix el de Lázaro, Luciano Padron Juan de Dios, Goyo..frente a da. Conda, Julin el de Ciona, Cicto Benítez, Ucho Benítez, Inocencio Casañas, Juan Febles, Pedro Cabrera. Jorge Benítez – 3- Antonio Perez, Jose Morales, Cecilio Armas, Domingo Acosta, Julio Fleitas, Juan el de Mari Carmen, Carmelo Morales, Pablo Morales Damian Feb les , Juan Morales, Sebastián Morales, Juan Castañeda, Cesar Febles, Luis Arteaga, Santiago Padron, Luis Padrón, Zoilo Reboso, Andrés Padrón..........

Y ahora cabe preguntarse. ¿ha sido o no determinante la contribución económica de los emigrantes herreños?

Para no alargarme mucho más por respeto a vds. Podríamos incluir las inversiones de los emigrantes herreños en pozos de agua, fincas, etc. Todas ellas de gran volumen.

CONSECUENCIAS DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO Y SOCIAL DE LA EMIGRACIÓN.
La emigración es un parto muy doloroso, que marca al ser humano creo yo que de por vida, pues desde el mismo momento en que inicia su viaje al más allá, está marcando un nuevo destino, siente el dolor del desarraigo, las familias , amigos, entorno, todo queda atrás, y casi se podría decir que vuelve a nacer. Estos días mi querido nieto Javier cumplió 14 años- un niño todavía naturalmente- y yo al contemplarlo disfrutando de su fiestecita junto a sus padres , abuelos y primos, pensé, con esta edad ya yo emprendí el camino de la emigración a Las Palmas, cosas de la v ida.

Ayer hablando con nuestro alcalde mi amigo de la infancia M Angel, emigrante por largo tiempo a Holanda, hicimos un análisis de los sentimientos que inspira la emigración, tanto al partir, como al llegar al nuevo destino, y también naturalmente al regreso .

Como ejemplos de la intensidad emotiva que la emigración produce, pondré dos o tres ejemplos, como cuando Manuel Espinel con apenas 17 años emigró junto a su padre para La Argentina, y que salieron de su casa de Los Mocanes cada uno con su maletita al hombro camino del Risco de Tibataje, dejando atrás a su madre Amalia y a sus hermanitos . Goyo Barrera también emigró a Las Palmas con apenas doce años a trabajar con los hermanos Padrón Villarreal, y D. Manolo Benítez que también me contaba que con 13 años ya estaba trabajando en Las Palmas, y que estuvo varios años sin venir a El Hierro, y yo mismo como ya he dicho a los catorce años ya estaba fregando vasos y platos en La Churrería Las Tres Puertas del mercado en Las Palmas. Hoy que a los jóvenes les cuesta tanto emanciparse y dejar las comodidades del hogar de sus padres , pueden hacer una profunda reflexión sobre el particular, y tomar debida nota.

Como dato curioso que demuestra la masiva emigración de los años sesenta a Venezuela, citaré a las estirpe de Los Padrones de Isora, que aproximadamente 50 primos hermanos emigraron por esas fechas, y que en Los Llanillos en el verano de 1,963 habían 34 jovencitas, y que en apenas en dos años 30 de ellas se casaron y se fueron para Venezuela.

Nosotros hemos hecho un esfuerzo titánico para formar a nuestros hijos para que no tuvieran que conocer las peripecias de la emigración, nos hemos encontrado que lamentablemente también ellos han
Tenido que emigrar, si bien no en las mismas circunstancias que nosotros.

Yo le conté una vivencia personal, que ya he contado en otras oportunidades y que voy a permitirme repetirla : el día que partí para Venezuela yo tomé la guagua, la primera que hizo el servicio regular ya con calendario fijo los lunes y viernes entre Frontera y Valverde, y cuya matrícula era TF 8,119 en la curva de D. Juan Febles, en El Hoyo, junto la higuera que todavía existe, al lado de la carretera había un pequeño almendrero, yo lo miré fijamente, extendí también mi mirada hacia el campanario y prometí que si algún día volvía a mi isla me pararía en el mismo sitio, y le daría cuenta al almendrero de cómo me había ido. Así lo hice muchos años después, pero me sorprendió, aquel pequeño almendrero ya era un árbol robusto cargado de almendras y no era el que yo me había lleva do impreso en la mente al partir, espiritualmente traté de hablarle pero sentí que no me entendió, porque él había cambiado mucho........y porque yo tampoco era la misma persona, pues en mis largos años de ausencia, luchas y nostalgias, para poder sobrevivir e integrarme en una sociedad distinta, había tenido que despojarme de muchos sentimientos, conceptos y estilos personales, que ya no regresaron conmigo, pues se quedaron alla, repartidos entre tantos y tantos queridos amigos y conocidos, que durante muchos años sustituyeron a nuestros familiares ausentes , y sin duda se apropiaron de una parte de nuestro corazón que se quedó por allá en sus manos ,ese será seguramente uno de los más altos precios que tiene que pagar el emigrante.

Pero al paso de los años, ya empezó en mi familia, como en la de tantos y tantos herreños a hacerse presente el deseo de volver, yo me miraba a diario en las aguas el legendario Orinoco, y recordaba y las comparaba con la Bahía de Punta Grande , y pudo más este deseo, y la atracción de la tierra lejana se impuso sobre nuestros planes de vida futura , sin pensar en promisor panorama económico que allí se me presentaba, pues por sobre todo queríamos mi esposa y yo, que nuestros hijos crecieran al calor de sus abuelos, en nuestra España Inmortal y en nuestra tierra única y milenaria y que ella fuera su patria como lo había sido de nuestros antepasados. La mayoría de quienes no regresaron, mas que nada por darle más importancia al aspecto económico, hoy lo lamentan de veras, y ven a sus hijos ciudadanos de una patria que no es la nuestra, muy convulsa e insegura en todos los órdenes y que no sabemos a donde conducirá .
Mi vida en Venezuela transcurrió en la región de Guayana, allí transcurrieron los hermosos y lejanos años de nuestra juventud, allí nacieron algunos de mis hijos, allí fundamos nuestra Asociación Canaria que nos servía de lugar de encuentro con la colon ia canaria residente en la zona , allí fuimos bien mirados por la sociedad venezolana, nos integramos en su entramado social, y de tantas cosas buenas vividas durante tantos años he de anotar también como nota triste, el fallecimiento de seis jóvenes herreños que allí quedaron para siempre, Adalberto Padrón, que su viuda Alicia nos acompaña esta tarde, Juan Carlos Padrón, Santiago Padron, Jose Luis ...el de D. Cecilio.y Juan Gonzalez Morales, y también falleció allí el padre de Adalberto D. Juan. A ellos mi recuerdo emocionado.

No puedo dejar también, aunque de forma breve, de referirme a la emigración de nuestra isla a Gran Canaria y Tenerife, yo que inicie mi andadura de emigrante en Las Palmas en 1,960, como ya dije con apenas catorce años, supe desde entonces de la importancia de la colon ia herreña en la ciudad y en su entramado comercial, porque muchos de ellos ya eran modestos empresarios allí, y además de ejercer en distintas ramas del comercio, distribuían desde entonces los productos del campo herreño, incluso hasta las quesadillas de D Adrian.

En Tenerife, de igual manera varios comerciantes naturales de esta isla se instalaron en comercios de la ciudad, pensiones, etc, y lo hicieron también con el propósito de que sus hijos estudiaran, algo que desde El Hierro no era fácil.

Al regreso de Venezuela, muchos de los herreños nos instalamos en Tenerife, quizás la mayoría de los retornados, ejerciendo también en el comercio, la construcción, y hasta fundaron una línea de taxis que pronto se acreditó notablemente en la ciudad, dándose el curioso fenómeno de que tuvieron emisora de localización antes que la misma policía, me refiero naturalmente a la línea San Marcos que todavía existe y sigue prestando sus eficientes servicios.

Como habrán observado en las paredes de este Centro de Iniciativas y Turismo donde se celebra este acto, he colgado algunas fotos antiguas de mi archivo, en ellas aparecen mi querida madre, mis abuelos, y muchos seres de mi estirpe, además de paisajes pretéritos de nuestro pueblo y de nuestra isla, que han resultado documentos únicos, pues bastantes de ellos los conseguí en Cuba, y que con mucho gusto les muestro en esta exposición como regalo para los presentes, que seguro disfrutaran contemplándolas.

Entre esa colección de fotos aparece una de nuestro maestro Ardevol en 1,960 bailando con su joven y bellísima esposa, Da. Maria Luisa Gonzalez, la he incluido en esta muestra para que los jóvenes le conozcan, pues una calle de Las Lapas lleva su nombre, y las generaciones futuras al preguntar quién fue ese personaje, sabrán que fue un maestro ejemplar que La Providencia nos envió a nuestro pueblo, desde Tarragona, para iluminar son su sabe r nuestras tiernas mentes de niños deseosos de aprender cosas nuevas para nosotros desconocidas hasta entonces, pero que además de sus enseñanzas pedagógicas, nos daba constantes ejemplos y consejos que nos han permitido a sus alumnos transitar por la vida como hombres y mujeres rectos, sin fisuras de ninguna especie, sin practicar la picardía nunca, ni admitir los abusos o componendas de nadie, y sobre todo haciéndonos saber que el bienestar económico es necesario, que tenemos que luchar por el intensamente para sacar adelante a nuestros hijos, de la mejor manera posible, facilitándoles sus estudios y formación , pero al mismo tiempo advirtiéndoles que hay valores morales de mucha mas importancia que los caudales acumulados a lo largo de la vida, y que al fin de cuentas se quedan aquí cuando Dios nos llame, como ha sucedido siempre.
Muchas gracias y buenas tardes, si no les he defraudado del todo se han cumplido mis humildes deseos de contribuir en algo a la buena marcha de nuestras ascentrales fiestas del verano.

BAJADA DE LA VIRGEN DE LOS REYES 2017

Publicado en Crónicas del Pasado

Los herreños y quienes nos visitan en estas semanas, estamos viviendo con regocijo los actos de La Bajada de La Virgen, que comenzaron el día primero del presente mes de Julio con el traslado de la sagrada imagen desde su santuario en La Dehesa hasta la Villa de Valverde, y posteriormente a los demás pueblos de nuestra isla, unos festejos que terminaran en los primeros días del mes de Agosto, y que ya nos hacen pedirle a nuestra Madre Amada que nos de salud a nuestras familias para volver a vivir La Bajada del 2,021.

Los preparativos y la programación de los actos de La Bajada comienzan desde muchos meses antes, creo yo que el primero de ellos será la izada de la Bandera de La Virgen en los templos y edificios oficiales de la isla, que marcan el inicio de la actividad organizativa, y anuncian a los herreños de dentro y fuera de nuestra isla, así como a quienes vienen a El Hierro durante estos meses previos a Julio, que La Bajada ya está en marcha y que las autoridades de la isla, La Iglesia, La Fundación Virgen de Los Reyes y la Comisión Mixta, comienzan sus reuniones periódicamente para ir coordinando las actividades tanto religiosas como artísticas y sociales para ofrecer al pueblo herreño una nueva edición de su Fiesta Mayor lo más decorosa y solemne posible.

Es digno de resaltar que producto de la labor de todas las personas que forman parte de la organización de La Bajada, hemos podido disfrutar de unos actos bien coordinados, que no ha habido accidentes de tráfico, y que en general todos los asistentes tanto herreños como visitantes, hemos tenido siempre el apoyo y la orientación de las autoridades a la hora de aparcar nuestros vehículos, de tomar las vías adecuadas tanto en La Dehesa como en La Cruz de Los Reyes, en fin que merece expresarse la satisfacción de todos por la muy buena organización de las autoridades y el personal asignado.

La salida de La Virgen desde su santuario se cumplió una vez a la hora programada, y de acuerdo al rito tradicional, con gran afluencia de fieles a La Santa Misa oficiada allí a primeras horas de la madrugada, y el pequeño recorrido hasta la Piedra del Regidor donde el pueblo de Sabinosa se hizo cargo de la imagen según marca la tradición y a las siete de la mañana y con su grupo de bailarines y numeroso público comenzó la procesión que tendría su meta final en Valverde muchas horas después.

Nada que resaltar fuera de la normalidad, salvo la inclemencia del tiempo, con una llovizna pertinaz y un frio intenso, que hubo de ser soportado por los caminantes con gran disgusto, pero que al tratarse de un fenómeno natural y bastante frecuente en la zona se asimiló con resignación. La entrega del pueblo de Sabinosa al El Pinar transcurrió con toda normalidad, sin incidentes, y la comitiva llegó a La Cruz de Los Reyes a la hora prevista, con la suerte de que a esa hora el cielo se aclaró, lució el sol, cesó el frio, y se pudo ver el espectáculo de La Bajada de Mal Paso hasta La Cruz de Los Reyes con el colorido y la belleza que todo el mundo esperaba.

Después de la llegada, comenzó la venia de los grupos de bailarines de todos los pueblos, una innovación introducida desde hace unas cuantas Bajadas, como consecuencia de lo sucedido en 1,993 cuando por imposición de un pueblo y su grupo de bailarines se prohibió la subida hasta Mal Paso de los bailarines de los demás pueblos de la isla, al encuentro de la sagrada imagen , costumbre hasta entonces bien arraigada desde el año 1,945 por lo menos, y cuya modificación de la tradición motivó gran desconcierto en La Bajada de ese año, y fue sin duda el origen de los grandes problemas que nuestra Fiesta viene presentando desde entonces , pues la dejación de la autoridad tanto de La Iglesia- al ser una fiesta religiosa- como de las autoridades competentes , al no imponerse y no acceder a las pretensiones del grupo y pueblo en referencia, ha derivado en que los bailarines se hayan erigido como árbitros y señores de la procesión y de las fiestas, con desastrosas consecuencias para el desarrollo de las mismas, dejando en evidencia que algo nuevo hay que hacer, este esquema que otorga en una procesión religiosa capacidad de decisiones a los grupos de bailarines, necesariamente tiene que ser modificado, y La Iglesia junto a las autoridades tienen que recuperar la autoridad indebidamente cedida a los grupos de bailarines. Si no se modifica esta parte de La Bajada, la misma estará siempre a merced de los caprichos de estas personas y sus grupos, asimismo quitarle a las famosas rayas el concepto de propiedad que piensan los bailarines que les cabe, y que según ellos les permite hacer lo que quieran en su raya. Esto es inadmisible y tiene que ter minarse, en bien de la propia Bajada.

Las venias de los pueblos, antes innecesarias, consumen una buena parte del tiempo que la procesión
dispone para el descanso en La Cruz de Los Reyes, y para la comida y tendida de manteles que antes era reposada y era un símbolo de La Bajada, con tiempo para el regocijo familiar y para la invitación a los visitantes, con intercambio de manjares entre los sin prisas; pero que como consecuencia de lo expuesto ahora es una pura carrera para poder ver la salida de La Virgen, habiéndosele robado a la parada de La Cruz de Los Reyes buena parte del encanto que antes tenía.

Una vez terminadas las venias de los pueblos, se ha venido haciendo la llamada venia general, en la cual participan los grupos de bailarines de toda la isla, y tristemente este año la misma se deslució pues por discrepancias entre dos grupos de bailarines, uno de ellos decidió interrumpirla y abandonar el lugar donde se celebraba, sin pensar el daño que se le estaba haciendo a La B ajada que quedó tocada
Gravemente en su esplendor y vistosidad, con gran disgusto para toda la población herreña, y con el desconcierto de los visitantes que no entendieron tan impulsiva y perjudicial decisión.

Parece que tal actitud ha tenido consecuencias, y algunos miembros del grupo han sido sancionados por la Comisión Mixta con la prohibición de poder participar con su grupo en la Fiesta Real, esta sanción se impuso desde La Comisión Mixta, que está formada por las autoridades de la isla, la iglesia, y los mayordomos, y se les impuso esta sanción como medida ejemplarizante , y la misma sanción se le impuso a un grupo de personas del grupo de bailarines de Valverde, que según la misma Comisión Mixta tuvo un comportamiento inadecuado en la entrega de los bailarines del Norte en Tejeguete, y después a la entrada a la iglesia de Valverde.

Nuestra Bajada de La Virgen está herida de gravedad según mi criterio, y se necesita una radical modificación de sus esquemas.

Sorprendente nos ha resultado además, que desde sus mismos pueblos y de sus autoridades locales no se les haya reprendido a estas personas sobresalientes de los grupos de bailarines, por su comportamiento irrespetuoso y falto de todo civismo, que ha perjudicado el buen nombre de La Bajada; pues ha resultado todo lo contrario, que han sido fervientemente defendidos, incluso amenazando con que por la fuerza vendrían a bailar y participar en la Fiesta Real , y esta actitud ha parecido totalmente fuera de lugar, tanto de los habitantes de los pueblos como de algunas de sus autoridades, pues al incitar a que no se cumplan las normas impuestas por la autoridad, se están rompiendo las reglas del juego que imperan en toda sociedad civilizada

Lo que pudiera poderse interpretar como un milagro, hizo que la lluvia impidiera la procesión por las calles de Valverde el día de La Fiesta Real, con lo cual pudo haberse evitado el espectáculo que algunos pretendían protagonizar enfrentándose a la autoridad que estaba presta a impedir la participación de los mismos en la procesión.

El Sr Obispo en su homilía desde el altar expresó su dolor, su indignación, su pena por los bochornosos acontecimientos que los bailarines y tocadores han protagonizado en esta edición de La Bajada, e hizo una seria advertencia de que esto no se va a tolerar más, pues nadie, invocando mezquinos intereses pueblerinos tiene derecho a estropear una fiesta que por centenaria es patrimonio de todos los herreños. Con profundo dolor pudimos contemplar los fieles que asistimos a la Santa Misa, como nuestros párrocos de Frontera y Valverde mientras escuchaban a su Obispo , que con inmensa pena transmitía a los allí presentes, su asombro, su desconsuelo, por lo que está pasando en nuestra isla, lloraban como niños, como lloran los menores cuando ven sus ilusiones frustadas por la incomprensión y la imposición de otras personas, sinceramente esta situación vivida estos días en El Hierro, parece más bien propio de otras sociedades que no tienen las virtudes de nuestra estirpe centenaria.

Dirección: Aurora Murciano. © El Hierro Digital | Todos los Derechos Reservados

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