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Crónicas del Pasado
LA BAJADA DE LA VIRGEN DE LAS NIEVES EN LA PALMA, LA BAJADA DE LA VIRGEN DE LOS REYES EN EL HIERRO, LAS DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA
Escrito por Donacio Cejas Padrón    Martes, 20 de Julio de 2010 23:33    PDF Imprimir E-mail
Opinión - Crónicas del Pasado

En estos días del mes de Julio del 2.010 estamos asistiendo alborozados a la contemplación de los actos que están celebrando en la hermana isla de La Palma con motivo de su Bajada de La Virgen de Las Nieves a Santa Cruz, como lo han venido haciendo desde tiempos   muy remotos, cualquier persona de bien, palmero o no, se siente contagiado del clamoroso ambiente de confraternidad que se respira en aquella isla,  y no puede menos que admirar una vez mas a la sociedad palmera  por haber sabido lograr con  la necesaria armonía y colaboración de todos sus habitantes,  que su Fiesta Mayor sea cada vez mas hermosa, digna de ser contemplada y vivida, pues todos sus actos irradian además de cultura y tradición, una mística de unión fraternal en todos los palmeros .

Sería bueno, que nosotros los herreños, enterrados como estamos en luchas fraternales recurrentes cada vez que se acerca nuestra Bajada, tomáramos ejemplo de nuestros vecinos de la Isla Bonita y nos propusiéramos de verdad enmendar tantos errores cometidos en las ultimas ediciones de nuestra Fiesta,  que desde la correspondiente al año 1,993 viene   decayendo en todos los ordenes. Siempre he considerado que fue ese año cuando se rompió el cristal   en el cual nos habíamos mirado durante alrededor de sesenta ediciones de La Bajada, pues de ahí para acá todo ha ido de mal en peor, hasta convertir nuestra querida Fiesta en un  espectáculo deprimente y vergonzante que a todos nos debe sonrojar. A mi juicio en 1,993  se permitió indebidamente cambiar algo que ya era historia bien consolidada, y se abrió la puerta  a tantos y tantos conflictos y enfrentamientos que han ido degradando La Bajada, y que a punto ha estado  de que sucedieran desgracias irreparables en sus últimas ediciones.

La Bajada de La Palma y la de El Hierro coinciden cada veinte años, recuerdo especialmente las de 1,965,  y también las de 1,985,  para esas fechas ambas eran igualmente ilusionantes, incluso en 1,965 vino un barco expresamente  desde Venezuela  fletado hasta La Palma,  cargado de emigrantes tanto palmeros como herreños  que venían todos ilusionados a disfrutar de su Bajada de La Virgen. Difícil resulta entender el cambio experimentado en nuestra isla, para que este acontecimiento siempre tan esperado y celebrado en paz y concordia haya desembocado  en lo que nos ha tocado vivir.

Ya me he permitido expresar mi opinión respetuosa pero firme en varias ocasiones y en distintas instancias, incluso ante la misma Iglesia  advirtiendo  de que había que  rectificar y retomar otro rumbo,  lamentablemente  nadie me ha hecho caso  y las  consecuencias todos las conocemos.

Es de esperar que haya llegado el momento de las rectificaciones  con miras a la próxima Bajada, para la cual ya tendremos otros   representantes de La Iglesia, quiera  Dios que vengan personas de mas edad, con mas experiencia, con la necesaria sabiduría que aportan los años vividos , y con la prudencia tan útil en situaciones complicadas que es propia de las personas mayores, pues al fin de cuentas es una Fiesta Religiosa , y por lo tanto compete a La Iglesia velar por el buen desarrollo de la misma.

La Fundación Virgen de Los Reyes, también tendrá,  con humildad, que hacer su propia reflexión, y reconocer que  todos hemos fallado gravemente , que así no se puede seguir, que   hay que tomar otro camino , y por sobre todo dejar de considerar que la solución es traer cada vez mas miembros de La Guardia Civil. Insisto, que todos nos miremos en el espejo de La Palma y aprendamos algo de ellos, buena falta que nos hace.

Dios quiera que así sea.

 

 
FIESTA DE LA APAÑADA EN SAN ANDRES
Escrito por Donacio Cejas Padrón    Domingo, 20 de Junio de 2010 13:10    PDF Imprimir E-mail
Opinión - Crónicas del Pasado

Donacio_PaulinoEl pasado domingo seis de Junio se celebró en nuestra isla, en el pueblo de San Andrés  una edición mas de su fiesta mas concurrida LA APAÑADA,   que  tiene larga tradición, y que atrae a muchísimos habitantes de El Hierro y también visitantes de otras islas,  que acuden allí a pasar un día entre exposición de animales, entretenimientos para niños y mayores,  recorrer  los  puestos de artesanía que se instalan en El Pabellón Deportivo,  encontrarse con  familiares y amigos  etc.

LA APAÑADA que parece que originalmente tenía por objeto el trueque o compra venta de animales, ha  ido derivando al paso de los años en una exposición de ganado, muy selecto y cuidado,   y sus dueños se esmeran en llevarlos con todo cuidado y esmero para que se puedan lucir sus cualidades. Destacan los caballos, yeguas, algunos mulos y burros, cabras, ovejas, vacas y toros , perros de diferentes razas,  etc,  que se   exponen en unas muy estudiadas instalaciones  que facilitan tanto la exposición como la contemplación por parte de los  asistentes. A los mejores animales  se les premia pero creo que lo  importante es el participar en la exposición.

San Andrés,   resulta un pueblo muy cómodo para esta fiesta, que seguramente en  ningún  otro sitio de la isla se pudiera celebrar, dispone de terrenos llanos apropiados para la exposición de los animales así como  para  el aparcamiento de los vehículos, además El  polideportivo  tiene capacidad para gran cantidad de puestos tanto para los artesanos como los expositores y vendedores de distintos productos, aunque este año se echó en falta la  estructura prefabricada que otros años se instalaba allí y que le da mucha mas prestancia al evento, ignoramos las razones por lo que no se  armaron esas estructuras.

La Fiesta comenzó desde la tarde del sábado, se inauguró  sobre las cuatro de la tarde y ya se apreciaba la gran cantidad de personas que transitaban por el pueblo, también este año se echó en falta la comida de hermandad que otros años,  con productos obsequiados por las cooperativas de la isla se obsequiaba a  los visitantes, razones habrá para haber suprimido este detalle, pero la verdad es que pienso  yo que  ha resultado  un tanto  mermado el esplendor de la fiesta este año, y los vecinos de San Andrés me han mostrado su descontento con el trato que se le ha dado a LA APAÑADA este año.

El Domingo hubo varias competiciones   de carreras de caballos,  muestra de adiestramiento de perros, numerosos  kioskos  donde se servían platos típicos de la tierra, acompañados por los buenos vinos de nuestra Isla, que  se podían degustar junto a otros productos  herreños  dentro del Polideportivo en los puestos de El Consejo Regulador de La Denominación de Origen  de El Hierro  y de otras instituciones herreñas.

El Sr. Presidente de El Gobierno de Canarias D. Paulino Rivero  prestigió con su presencia LA APAÑADA a la cual viene   acudiendo en sus ultimas ediciones, acompañado por El Sr. Presidente de El Cabildo D.  Tomás Padrón Hernández y  de   numerosas autoridades   hizo un recorrido por   las instalaciones de la fiesta, departió amablemente con muchos herreños que le tributaban su afectuoso saludo, y también tuvo tiempo de ir a casa Goyo a  saborear la carne de conejo en adobo y un buen vas de vino herreño.

El  día estuvo apacible,  y permitió el desarrollo de la fiesta sin grandes contratiempos de frío o calor, ahora nos queda esperar DM otro año para volver de estar presentes en tan bonito acontecimiento.

 
LA CASA HERREÑA DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. 2ª PARTE
Escrito por Donacio Cejas Padrón    Miércoles, 14 de Abril de 2010 23:59    PDF Imprimir E-mail
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Opinión - Crónicas del Pasado

Continuando con mi anterior colaboración  para El Hierro Digital, y para sus lectores, paso a relacionar, en un censo aproximado,  los negocios que allá por la década de los sesenta del pasado siglo eran regentados por herreños en Las Palmas de Gran Canaria. Causa admiración su cantidad y variedad., lo cual nos honra y demuestra una vez mas el sentido de esfuerzo y capacidad de superación de nuestros paisanos, que  a   pocos años de su llegada a Las Palmas supieron situarse en el entramado social y económico de aquella ciudad.  Haré el recuento en sentido Puerto de La Luz-Las Palmas.

BAR TOKIO, BAR ALASKA, BAR VIKINGOS, BAR LA PARADA, PENSION Y BODEGA LA NAVE,  BAR BENITEZ, BAR NINO, BAR LA PISCINA, COMERCIO DE VIVERES DE D FIDEL MORALES, BAR FARRERAS, HOSTAL ANZOFÉ, CHURERÍA LAS TRES PUERTAS, CHURRERÍA CAMPOS, BAR TENERIFE, BODEGAS LIMIÑANA, BAR RAYO, BAR LOS TILOS, BAR CANTABRICO, CHURERÍA LA MADRILEÑA, BAR RIPOCHE, PENSIÓN REGINA, BAR NUEVO SOL, ALMACEN LOS VILLAREALES, HOSTAL MADRID, BODEGA D JUAN MORALES, PRUDUCTOS NUBLO, BAR LOS PINOS, REFRESCOS ALPA, BAR HESPERIDES, BAR PADRÓN, BAR DOMINGO, BAR TAMANACO, BAR PUJOL, PENSION FERNADEZ, BAR GUAJIRO, BAR TAURO,  BAR LOS MANICES, PENSION RAMON BENITEZ, BAR PEDRITO, CHURRERIA LA MADRILEÑA II  BAR VILLANUEVA, SEDERÍAS TRIANA, PENSIÓN COLON, TIENDA VILLAREAL EN TRIANA 1, VIVEREZ LOS GONZALEZ, BAZAR LA PELOTA, BAZAR BENITEZ HERMANOS,, Y ALGUNOS OTROS MAS QUE BIEN PUDIERAN ESCAPAR AMI MEMORIA.

 

Por lo que aquí se detalla la colonia herreña en Las Palmas fue y sigue siendo muy  numerosa, y sus integrantes se sienten muy honrados de su procedencia a la vez que como yo mismo alli públicamente, agradecí y ellos también  le agradecen a la ciudad de Las Palmas su acogida, las oportunidades ofrecidas a aquella legión de emigrantes que huyendo, no sin gran pena, de nuestra isla que abandonada y olvidada  no podía ofrecernos porvenir alguno., y se resignaba a ver partir a sus jóvenes en un viaje sin retorno, pues bien se sabe que la emigración en su mayoría de casos, es un viaje sin retorno, pues aún cuando años después se regrese,  ya no  se encuentra lo que se dejó y se añora, la vida es de adiciones incesantes, nada se repite, nada vuelve a suceder, durante el tiempo transcurrido se van modificando y alterando situaciones, van falleciendo algunos de los mayores que dejamos al partir, y en fin  los escenarios van cambiando continuamente, y si bien en el caso de nuestra isla su  desarrollo es evidente, no mes menos cierto  a veces la nostalgia invade nuestros corazones recordando a personas y situaciones que nos acompañaron en años y tiempos  que ya se alejan cada vez mas, es la ley de la vida.

 

Yo me permití agradecer públicamente,  cincuenta años después a  aquella ciudad, que me acogió  con apenas catorce años, en orfandad y desamparo casi total cuando el 2’0 de Junio de 1,960 llegué allí con 200 pesetas en el bolsillo y una maletita de cartón para empezar  mi vida  de mayor, aunque realmente era un niño, pero allí pude trabajar y estudiar, obtuve una beca para estudios de bachillerato, tuve la ayuda inolvidable e impagable de mis queridos padrinos Benito y Florinda, al primero no tuve oportunidad al regresar de Venezuela de darle las gracias por tanto cariño y tan buenos consejos, pues falleció  bastante joven,  si,  a su esposa Florinda, Dios me permitió demostrarle mi cariño y gratitud eterna, y estoy seguro que Dios les habrá colocado en el  sitio mas alto, donde van las personas buenas y justas. Por estas circunstancias que he narrado quise y así lo expresé mi  agradecimiento a la ciudad de Las Palmas de la que tengo los mas hermosos recuerdos de la época que allí   me tocó vivir, antes de emprender el camino a la inmensa Venezuela donde transcurrieron casi treinta años de mi vida, que otro  día le dedicaré.

 

 

 

 
LA CASA HERREÑA DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA por Donacio Cejas Padrón
Escrito por Donacio Cejas Padrón    Viernes, 02 de Abril de 2010 13:28    PDF Imprimir E-mail
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Opinión - Crónicas del Pasado

Recientemente he sido invitado por La Directiva de La Casa Herreña de Las Palmas a dar una charla sobre el tema que yo  considerara,  invitación que acepté gustosamente, eligiendo como guión   el fenómeno humano de la emigración desde nuestra isla, y la vinculación de El Hierro con Gran Canaria desde  tiempos  bastante  lejanos en el tiempo. 

La invitación a que hago referencia estuvo  enmarcada dentro de los actos programados con motivo del veinticinco aniversario de la institución, de esa Casa Herreña que implantada en el centro de la ciudad, muy cerquita del legendario Estadio Insular,  es una prolongación de nuestra isla en aquella ciudad a la cual me unen  lazos y recuerdos imperecederos en el tiempo. Los herreños que a diario se reúnen en sus instalaciones, sienten al cruzar el dintel de la puerta de entrada  que  llegan a casa, que llegan su si isla, a su pueblo,  que no están lejos de El Hierro,  y en verdad así es, pues si bien todos ellos se han integrado perfectamente a la ciudad que un día los acogió, donde han desarrollado sus actividades  empresariales o profesionales,  no es menos cierto que el ser humano a pesar de esa integración en cualquier sociedad que el destino lo haya aventado  por razones de emigración o trabajo,  conserva intactas las vivencias de la niñez, de los años mozos, del hogar paterno,   y son el patrimonio intimo y espiritual  que conforma el sentimiento de patria eterno y honroso,  al que no quiere renunciar por nada del mundo.

Yo, que  desde mi lejana adolescencia supe del dolor que supone la emigración, alabo  a aquel grupo de herreños que lejos de su tierra han sabido unirse para crear aquel hogar colectivo que los mantiene unidos a ella y unidos entre si.  La creación de Centros Sociales y Recreativos  con inspiración  dedicada a sus lugares de origen es una constante  necesidad  de los emigrantes, y en nuestro caso, los Centros Canarios abundan en  muchas ciudades de America u otros continentes donde hayan llegado los canarios, emigrantes por tradición centenaria  con idénticos fines que La Casa Herreña de Las Palmas de Gran Canaria,  me acuerdo en esta hora de La Casa Canaria de La Habana que he tenido  la suerte de visitar, un Centro , antaño grandioso, dirigido a veces por algunos herreños y que nos recuerda la importancia de la colonia canaria en Cuba, lo mismo diré del Hogar Canario de Caracas, y otros muchos Centros  Canarios  levantados a lo largo de la geografía venezolana como la Asociación Canario Venezolana de Ciudad Guayana de la fue fui su primer Secretario allá por 1,980.

 

Mi sencilla conferencia dirigida a los  socios de La Casa Herreña y asistentes al acto, la  dividí en tres capítulos, el primero de ellos reflejando el escenario de pobreza y alejamiento de nuestra tierra que obligaba a los jóvenes a la emigración, el segundo, mi vinculación  personal con  Las Palmas y con Gran Canaria, recordando las primeras  sensaciones que nos producían la llegada para pasar el verano  en nuestro pueblo de  varios jóvenes herreños que trabajaban en Las Palmas, casi todos con los hermanos Villarreal, y a los que  se les veían bien vestidos y con ciertos modos de comportamiento y educación  adquiridos en sus trabajos y relaciones personales. Después los  sacerdotes D. Fidel Henrique y D. José Segura, ambos canarios, que nos  contaban cosas nuevas que nos deslumbraban e ilusionaban para algún día  ser también emigrantes a  Las Palmas.

 

El tercer y ultimo capitulo, la vinculación muy  especial que siempre hubo, y que se mantiene entre El Hierro y Gran Canaria, fruto seguramente del buen hacer de aquellos emigrantes herreños que  se fueron asentando en Las Palmas y   que han creado una red de comercios y empresas de mucha importancia en la vida económica de aquella ciudad.  Tuve a bien resaltar la gran labor que desarrollaron los hermanos Villarreal, D. Silvestre, D. Santiago y D. Francisco,  que formando un grupo empresarial de gran envergadura tanto en El Hierro como en Las   Palmas,  fueron por varias décadas de años  los   exportadores mas importantes de los productos  del campo herreño a los mercados de Las Palmas,  higos, vino, queso,  duraznos, etc.  además de  empleadores de los jóvenes de nuestra isla, tanto en su finca de Aguanueva en Frontera  como en los numerosos negocios que regentaban en Las Palmas,  desde entonces ,  e incluso en la actualidad los productos herreños siguen teniendo un mercado  asegurado en aquella isla. No se debe olvidar tampoco, que El Cabildo de Gran Canaria en aquellos difíciles  años de carencias y pobreza otorgaba a los productos procedentes de El Hierro beneficios fiscales  que abarataban sus costos.

 

En otra entrega próxima detallaré el censo de negocios  que los herreños regentaban en Gran Canaria allá por los años sesenta del pasado siglo.

 
TEMPORALES DE AGUA Y VIENTO EN EL GOLFO
Escrito por Donacio Cejas Padrón    Lunes, 08 de Marzo de 2010 09:46    PDF Imprimir E-mail
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Opinión - Crónicas del Pasado

La Naturaleza este año ha impuesto sus leyes, y los temporales de agua y viento  han hecho presencia en nuestro archipiélago, especialmente en Tenerife, La Palma y Gran Canaria, causando estragos y cuantiosos daños materiales en las infraestructuras de nuestras islas.

Afortunadamente en El Hierro parece que no han sido de gran intensidad, pero me vienen a la mente los recuerdos de grandes aguaceros y temporales de agua y viento que en lejanos tiempos de mi niñez  se hicieron presentes en nuestra  isla, naturalmente que me referiré a  los vividos en El Golfo que son los que realmente conocí.

Los años 1947 y 1948 fueron de mucha sequía, prácticamente en este ultimo no llovió nada, una tragedia insular de grandes proporciones, se morían los animales de sed, no había agua ni para el mas mínimo consumo humano, en vista de ello se logró que El Gobierno autorizara a D. Benito Gonzalez las divisas necesarias para importar un camión de Inglaterra y dedicarlo al transporte de agua desde Aguanueva hasta los diversos pueblos de la isla, gracias también al Pozo de Aguanueva entonces  regentado por D. Silvestre Padrón Villarreal que regaló agua a toda la isla, tanto para el consumo allí  como para que fuera  transportada a todos los pueblos  también en  los correillos traían agua que se depositaba en un aljibe en el Puerto y era también repartida en pequeños camiones a Valverde y otros pueblos, para colmo de infortunio, un gran incendio azotó El Valle de El Golfo desde La Montaña Colorada hasta La Hoya Pequeña, prácticamente toda la corona  forestal del Valle, se conoce a este año de 1948 como El Año de La Seca.

El nuevo año 1949 comenzó con grandes lluvias, el 7 de Enero llovió torrencialmente en El Golfo, y trajo como consecuencia, al estar los suelos de la parte alta prácticamente sin vegetación, que los barrancos corrieran con gran intensidad, arrastrando troncos, animales, piedras etc causando grandes daños en  las partes medias y bajas de El Golfo, El Barrancho Chajoco que baja por La Oliva en dirección a Tigaday arrasó fincas y caminos, sepultó la  carretera  que comunicaba Tigaday con  Belgara Baja y Los <Mocanes y Las Puntas, y mas o menos donde hoy se encuentra El Ayuntamiento  fue tanto el fango piedras, palos etc, que taponó la misma  y  su trazado se modificó con un badén de varios metros de altura que permaneció así durante bastantes años. El Barranco que baja por El Jaral camino de  Belgara  Alta, llamado El Liso, también   produjo grandes daños e incluso  rompió e inundó de barro y piedras  una Charca que El Mando Económico había construido  apenas unos años antes frente a  casa de D. Mateo Gonzalez . Los caminos de Los Corchos y de El Cementerio se convirtieron en ríos que pasando por La Plaza de Candelaria camino de Las Lapas destrozaron el camino, y los de Tincos y otros del Pie de el Risco hicieron que La Frontera, zona de cultivos de durazneros y viñas quedara prácticamente desconocida, mucho esfuerzo costó volver a poner en producción las huertas y canteros de aquella zona.

En 1956 también llovió torrencialmente,  la isla estuvo un mes incomunicada pues los correillos no podían acercarse a nuestras costas, incluso  El  Viera  y  Clavijo hubo de refugiarse por dentro de Los Roques de Salmor pues era tal la tormenta que no podía hacerse a la mar, volvieron los barrancos a hacer estragos, y tiñeron el  mar de un color  pardo, y volvieron a repetirse las mismas escenas de ruina y desilusión, creo yo que este año haya sido  el mas lluvioso  de los que yo recuerdo. Después vinieron unos años de mucha sequía especialmente 1961, que fue necesario volver a traer agua en los barcos, pero ya los pozos de Aguanueva  y de D. Mauro León, con los camiones que ya habían llegado a la isla, y habiendo mejorado la situación económica  ya los efectos fueron de menos importancia, recuerdo que en 1961 un  acaudalado señor de La Gomera que veraneaba en Frontera trajo en el barco varios garrafones de agua ante el temor de no disponer de ella en casa de Da. Benilde que era a donde venía a pasar los veranos. Pero también nuestro Valle ha tenido  en el viento un enemigo a  tomar en cuenta, sus estragos han sido pavorosos, a tal extremo que a veces  ha  desilusionado tanto a los agricultores que algunos de ellos  han tenido la tentación de abandonar, me refiero en pasadas décadas, gracias a nuevas técnicas de cultivos, invernaderos etc, ahora parece que es mas llevadero el efecto de los vientos.

Recientes catástrofes en Madeira, Francia, y otros lugares, me hacen reflexionar si en nuestro Valle de El Golfo se han guardado debidamente los cauces tradicionales de los barrancos, tengo esa gran duda, y quiera Dios que nunca llegue a  tener la respuesta, pero si, tengo esa duda.

 


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